lunes, 16 de octubre de 2017

En la vida sólo hay una cosa cierta, además de la muerte y el impuesto sobre la renta. No importa cuánto lo intentes, no importa lo bueno que sean tus intenciones, cometerás errores, como mucha gente. Y serás herido. Y si quieres recuperarte, sólo hay una cosa que puedes hacer: "Perdónar y olvídar". Es lo que todos dicen. Es un buen consejo, pero no es muy práctico. Cuando alguien nos lastima, queremos hacerles sentir lo mismo, queremos herirlos. Cuando alguien nos engaña, queremos tener razón. Sin perdón, las viejas riñas nunca se resuelven. Las viejas heridas nunca cicatrizan. Y lo máximo que podemos esperar es que un día tengamos la buena suerte de olvidar... 
Tal vez las viejas heridas nos enseñan algo. Ellas nos recuerdan donde estuvimos y lo que conseguimos superar. Ellas nos enseñan, lo que hay que evitar en el futuro.


Siempre 🖋️

Anota en la última hoja de la agenda: siempre existirán otras cosas, otras personas, otros lugares en este mundo. El secreto es dejarte descubrir todo eso solo y aún así me sigas escogiendo.

Olvídate de todo...

No creas que puedes abrirme, conmoverme, atraparme con sólo tres palabras. No quiero leer o saber que me amas. Quiero sentir eso. No pierdas la oportunidad, no lo dejes para el día siguiente. No existe el mañana. Olvídate de todo lo que has leído y oído sobre mí. No me describas, no me entiendas, no digaa amarme. Solo ámame.

Aun sabiendo que esta mal, no nos importa porque nos tenemos el uno al otro.

sábado, 19 de agosto de 2017

viernes, 28 de julio de 2017

Aquel sexo salvaje...

Nuestros aromas se combinaron. Nuestros cuerpos se entendieron. Nos agarramos al mismo ritmo, con la misma intensidad, la misma voluntad. Hemos hecho del sexo exactamente lo que hay que hacer: un intercambio intenso, fluido, alucinado. Sin que nadie necesite contener, sin que nada necesite ser prohibido o previamente consentido: nuestra comunicación era física. El sexo casual más casual de toda mi vida no prometió nada, pero cumplió sin salvedades